Una alfombra mal elegida puede hacer que el salón se vea más pequeño. Bien elegida, une el espacio y lo hace más cómodo.
1. Mejor demasiado grande que demasiado pequeña
La alfombra pequeña “flotando” en el centro es el error más común. Debe anclar los muebles.
2. Regla práctica
Al menos las patas delanteras del sofá (y de las butacas) deben apoyarse sobre la alfombra.
3. Deja un margen de suelo
No hace falta que llegue a las paredes. Un marco de suelo visible alrededor se ve bien.
4. Colores claros o neutros
En espacios pequeños amplían. Los muy oscuros o con estampados enormes pueden fragmentar.
5. Texturas suaves
Lana, algodón, viscosa o fibras naturales. Evita alfombras muy peludas si hay poco paso.
6. Forma
Rectangular es la más versátil. Redonda puede funcionar en rincones de lectura o bajo una mesa pequeña.
7. Alfombra y mesa de centro
La mesa debe quedar cómoda sobre la alfombra, con espacio para apoyar los pies.
8. Si el salón es alargado
Una alfombra también alargada sigue la forma del espacio y lo ordena.
9. Mantenimiento
En metros pequeños se nota más la suciedad. Elige materiales fáciles de aspirar o lavables.
10. No apiles muchas
Una buena alfombra principal suele bastar. Demasiadas capas confunden en espacios reducidos.
Resumen: tamaño generoso, tono claro y las patas delanteras del sofá encima. Con eso aciertas casi siempre.